Zinacantepec, Edomex, 9 de marzo 2026.- Cada 8 de marzo, el mundo detiene la mirada un instante sobre la situación de las mujeres. Pero para el Prof. José Alfredo Geraldo Benoit, Secretario General de la Sección 17 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), esa mirada debería ser permanente, y el magisterio tiene la responsabilidad histórica de convertirla en exactamente eso.
Con ese mensaje central, la Sección 17 llevó a cabo este lunes su actividad conmemorativa por el Día Internacional de la Mujer, en un evento que reunió a autoridades educativas del Estado de México, representantes del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE y trabajadoras de la educación del Valle de Toluca.
Una fecha que debería volverse obsoleta
Geraldo Benoit abrió su intervención con una idea que resultó tan provocadora como esperanzadora: el día en que esta sociedad haya alcanzado una conciencia real de igualdad, los eventos del 8 de marzo habrán dejado de tener razón de ser.
«Con la inspiración y demanda que existe y que debe existir día a día, en el discurso tal vez sean innecesarios», señaló, explicando que ese momento llegará «cuando el respeto hacia la mujer se haya convertido en una forma natural de actuar, de pensar y de vivir». Ese día, afirmó con convicción, podremos decir con orgullo que logramos transformar la mente y el corazón de nuestras niñas, niños y jóvenes.
Lejos de ser un argumento para restarle valor a la conmemoración, la reflexión del Secretario General apuntó en sentido opuesto: si todavía necesitamos estas fechas, es precisamente porque la tarea no ha terminado. Y esa tarea, subrayó, le corresponde en buena medida al magisterio.

El aula como laboratorio de una nueva cultura
A lo largo de su discurso, Geraldo Benoit insistió en una tesis central: la transformación cultural en materia de igualdad de género no se decreta, se educa. Y quienes educan, por tanto, son los agentes más poderosos de ese cambio.
«En el magisterio tenemos plena certeza de que la educación crea conciencia, moldea valores y transforma mentalidades», afirmó. Y fue más preciso al describir el alcance de esa responsabilidad: «En cada aula, palabra y ejemplo que damos se construye el futuro de este país».
Para el Secretario General, la meta es concreta y medible en términos generacionales: lograr que las niñas, los niños y los jóvenes de hoy crezcan con una convicción profunda de respeto hacia la mujer. No como una norma impuesta desde afuera, sino como un valor asimilado desde adentro. «Solo así avanzaremos hacia la construcción de una sociedad con mayor justicia», sentenció.
Fue enfático también en señalar que este proceso exige algo más que buenas intenciones. Cambiar inercias culturales requiere, en sus palabras, «constancia, convicción y ejemplo», tres elementos que identificó como el corazón mismo de la vocación docente.
Antes de señalar, preguntarse
Uno de los momentos más reflexivos del discurso llegó cuando Geraldo Benoit presentó la obra de teatro «Si soy yo, no eres tú», incluida en el programa del evento como una propuesta de introspección colectiva. La pieza, explicó, parte de una premisa incómoda pero necesaria: antes de exigir cambios en el entorno, cada persona debe cuestionarse honestamente qué está aportando desde su propio espacio.
«El cambio verdadero parte de la conciencia que forma día a día cada uno de nosotros», afirmó el Secretario General, con una frase que resumió con precisión el espíritu de toda su intervención. No hay transformación social posible, planteó, sin una transformación personal previa.
El sindicalismo con perspectiva de género
Geraldo Benoit fue igualmente claro sobre el papel que corresponde al sindicato en esta agenda. Sostuvo que la organización no solo tiene el mandato de defender derechos laborales, sino también el compromiso de «contribuir a la construcción de una sociedad más justa, consciente y humana», y que en ese marco, el lugar que ocupa la mujer en la sociedad es un asunto sindical de primera importancia.
En ese sentido, reconoció el trabajo impulsado por el maestro Alfonso Cepeda Salas, Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE y Senador de la República, mencionando iniciativas concretas que la organización nacional sostiene: la defensa de la atención por violencia doméstica, el avance en el esquema de pensiones hacia el cálculo de hasta 10 salarios mínimos, la revisión de la Ley del ISSSTE de 2007, la garantía de atención digna en clínicas del ISSSTE y la transformación de los mecanismos del sistema de carrera magisterial para responder a las exigencias reales del magisterio.
En el ámbito del Estado de México, reiteró la demanda de homologación salarial, una exigencia que el Secretario General describió como un asunto de reconocimiento económico para quienes han entregado su vida al servicio de la educación pública.
Unidad como condición del avance
Geraldo Benoit cerró su mensaje con un llamado explícito a la unidad, dentro y fuera del sindicato. Convocó a trabajadoras y trabajadores de la educación a levantar la voz en defensa de todos los derechos del magisterio, y reafirmó el principio que da identidad a la Sección 17: «En el centro somos todos y todos somos uno».

El mensaje, en su conjunto, dibujó a un líder sindical que entiende la igualdad de género no como un tema de agenda específica ni como un compromiso de fecha marcada, sino como una condición estructural del proyecto educativo y social al que el sindicato dice servir.
8M en la Sección 17 del SNTE
La actividad contó con la participación de la Dra. Mirna Isabel Saldívar Paz, directora del Centro Cultural del México Contemporáneo, quien representó al maestro Alfonso Cepeda Salas y presentó un panorama de cifras globales sobre desigualdad y violencia de género, enmarcando el evento bajo el tema de la ONU para este año: «Derechos, justicia y acción para todas las mujeres y las niñas».
El Dr. Iván Ricardo León Escamilla, encargado de la coordinación académica y de operación educativa del SEIEM, transmitió el reconocimiento de la gobernadora Mtra. Delfina Gómez Álvarez y del gobierno estatal hacia las maestras, reafirmando el compromiso de las autoridades educativas de caminar junto al magisterio.
La Prof. Guadalupe Fajardo León, representante de las trabajadoras de base del nivel primaria, ofreció un recorrido histórico sobre el papel de la mujer desde las primeras comunidades humanas hasta el presente, con un llamado a construir una educación con equidad de género y piso parejo para todos.
El evento cerró con la presentación de la obra de teatro y una sesión fotográfica del presidium, en un acto que la propia organización describió como parte de la memoria institucional que construye la Sección 17.
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