La Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) informó que este 24 de febrero quedó formalmente concluido el paro en su Centro Universitario de Texcoco, luego de alcanzar un entendimiento con el Comité Estudiantil.
La institución detalló que el regreso será escalonado. El 25 de febrero se retomarán actividades con apoyo de herramientas tecnológicas, mientras que el 26 se restablecerán completamente las clases presenciales.
Un conflicto breve con demandas acumuladas
La suspensión comenzó el 18 de febrero, tras una asamblea celebrada un día antes en la que participó el 56% del alumnado. En esa votación, 1,345 estudiantes respaldaron el paro y 1,159 se pronunciaron en contra, aprobando una interrupción prevista inicialmente por dos semanas.
Las demandas que detonaron la protesta no surgieron de manera reciente. Entre los planteamientos destacan la solicitud de mayor presupuesto, mejoras en infraestructura, reparación del sistema de agua, provisión suficiente de materiales académicos, acciones frente a la violencia de género y apoyos económicos para prácticas profesionales.
El campus El Tejocote permaneció con banderas rojinegras en sus accesos y se suspendieron tanto actividades presenciales como remotas. Durante esos días se permitió el ingreso limitado de personal administrativo para atender asuntos urgentes y no se reportaron incidentes mayores.
Diálogo institucional y corresponsabilidad
La rectora Patricia Zarza Delgado impulsó mesas de trabajo con autoridades del plantel y representantes estudiantiles desde el inicio del paro. De acuerdo con la universidad, el acuerdo alcanzado se basa en la corresponsabilidad y en el seguimiento puntual de los compromisos asumidos.
La administración central subrayó que el objetivo es garantizar estabilidad académica y evitar afectaciones prolongadas al calendario escolar. Asimismo, reiteró que el diálogo será el mecanismo principal para atender inconformidades.
Antecedentes y perspectiva
Este episodio se produce después de experiencias similares en la propia UAEMéx durante 2025, cuando otro paro concluyó mediante negociación.
Con el cierre de este conflicto, la universidad enfrenta ahora el reto de transformar los acuerdos en acciones concretas que atiendan las demandas planteadas, en un contexto donde la participación estudiantil ha mostrado capacidad de organización y movilización dentro de los cauces institucionales.
Average Rating